07. Que sucede si no entreno mi voz? Eh?

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Hola, aquí otra vez estoy escribiendo en lugar de cantar. Pues no. No es así.

A pesar de que mi última nota para Musicos’s estuvo dedicada a “la importancia de la práctica”, me pasó lo de “en casa de herrero cuchillo de palo…”, me fui de vacaciones…….

Hacía cinco años que no iba a ningún lado, por la guita……. por el trabajo…… por lo que sea……. y por suerte me invitaron y me fui…… Estuve sin cantar, ni practicar, ni nada, durante quince días.
A los dos días de haber vuelto a casa recibo un llamado para cantar en un pub, o boliche o bar, o como se diga. Llamé a los músicos, preparé las partituras, ensayé para pasar los temas y ponernos de acuerdo en lo que íbamos a tocar/cantar……. mucho más no se puede hacer en dos días de tiempo…..
Al día siguiente tuve que hacer muchas cosas y dos horas antes de irme al show me puse a calentar la voz y a hacer algunos ejercicios…….. La voz no sonaba como yo quería, estaba medio dura, rotita en los momentos que no necesitaba la voz rota, en pocas palabras: ¡¡¡¡¡¡¡¡¡HELP!!!!!!!! ¡¡¡¡¡¡¡SOOOOCOOOORROOOO!!!!! ¡Dios mío!, ¡Ayudame!.
Y me fui a cantar, que le voy a hacer. ¿Después de todo “una” es una profesional, no?
Canté, me la banqué como una duquesa (lo soy……..) Creo que nadie se dio cuenta de la procesión que me caminaba por dentro, pero no se imaginan lo que me costó.

A saber:

1. La emisión del sonido me costaba el cuádruple de esfuerzo.
Motivo: El calentamiento de la voz que debería haber hecho todos los días y que me permitía tener un estado “atlético”, lo tuve que hacer todo junto durante muy poco tiempo y en realidad no sirvió de nada. La voz estaba fría, y esto produce siempre un sonido áspero y no deseado.
2. Los músculos de la garganta y laringe se cansaron y empezaron a tironear y luego a doler.
3. No había practicado por lo tanto se me dificultó la respiración, el apoyo, el tono, el ataque, el sonido.
4. Faltaba flexibilidad, agilidad, por lo tanto hay que forzar y paradójicamente eso te da menos fuerza vocal.

De todas maneras esto no lo notaba la gente que me escuchaba, pero cuando llegué a mi casa sentía la garganta como si me hubiese resfriado o estuviera con anginas. Estaba un poco disfónica y parecía que llegaba de la cancha después de un gooooool de…… no sé…….

Yo sé que alguna vez a muchos cantantes les pasa algo así y no lo cuentan, se lo bancan y sufren muchisimo. No quiero ser pesimista pero algunos (bastantes, por no decir demasiados) hasta llegan a enfermarse, aparecen la llamada fatiga vocal, los hiatus, nódulos, y otras cosas peores.
Cuando sucede esto, generalmente se piensa en la mala suerte……. también he oído la frase -“ yo no sé lo que me pasa……. no sé por qué el otorrino me dijo que tengo un hiatus…..”, etc. Como si todas estas dolencias fueran producto de algo metafísico…… del más allá……

No, señores y señoras, no es así. Todo se debe al más acá, o sea, a la falta de una práctica correcta, continua y sin grandes espacios de tiempo.
Si alguien se siente identificado en algo con lo que les digo siempre recuerden que los problemas de la voz dependen básicamente de:

1. Alteraciones vocales de origen respiratorio.
2. Perturbaciones vocales por lesiones de los resonadores.
3. Perturbaciones vocales de origen laríngeo
4. Problemas por el mal uso de la voz
5. Y por último pero re-super importante: el “estado psíquico” que puede producir la angustia vocal también llamada “trac”. Con respecto a esto último tenemos que recordar que existe un “trac normal”. Es una emoción natural que todos tenemos que soportar cuando nos exponemos al público. Es una emoción natural que no paraliza y que por el contrario nos sirve para poder transmitir nuestros sentimientos en lo que cantamos. Nos sirve para poder comunicarnos más con la gente que nos está escuchando. Los cantantes que padecen este “trac normal” están muy bien encaminados. Los que no lo padecen no se debe a la alta auto-estima sino más bien se debe a su alta mediocridad.
Tenemos que tener cuidado con el “trac patológico”.

Todos los problemas de la voz se pueden evitar con un buen entrenamiento.

De todas formas no me arrepiento de haber ido de vacaciones, la pasé bárbaro……… pero sin embargo no quiero despedirme sin antes parafrasear a la gran pensadora contemporánea Irma Jusid, –“practicá… cuidate, querete, ojito, etc. , etc.” —

Hasta luego, me voy a estudiar.

Marta Bellomo

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